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jueves, 17 de febrero de 2011

Aquí huele a fritanga

Una picadita al año no hace daño
Primerísimo primer plano
Después de que la señorita Liliana se haya decidido a completar la presente entrada con su opinión, la cual cosa "sólo" ha sido cuestión de casi un par de meses y alguna que otra amenaza por mi parte, aquí estamos porque hemos "llegao". 

Cuando en un sitio para comer hay cola, en principio, debería indicar que allí algo bueno se cuece, aunque no siempre es así. De hecho, si la gente está haciendo fila para poder comer algo denominado fritanga, la cosa parece no pintar muy bien. Si, además, tu acompañante (no diré el nombre, pero os comentaré que empieza por Li y acaba por Li) habla sin respirar por la nariz, como si tuviese una pinza puesta en ella, porque no puede con el olor... pues a eso, a fritanga; el tema parece estar muy malito. Pues nooo, nada más lejos de la realidad, una muestra más de que las apariencias engañan es Doña Segunda. Bueno, ella no, su local, jajaja. Pero no engaña desde que te dicen que allí vas a comer fritanga: de todo frito.

Si digo que podéis deleitaros con, entre otras cosas, pulgarejo, bofe o buche, muchos no sabréis a qué me refiero. En este caso hablo de bazo, pulmón y estómago. Pero la cosa no se queda ahí. Entre las delicias de este lugar también hay: corazón, hígado, chicharrones (tocino), rellena (morcilla de arroz), longaniza, papá criolla, plátano, gallina...

Pedid vuestra picadita (con la individual hay suficiente)y una, ó dos, ó tres, ó cuatro... cervecitas y disfrutad de la vida. No es gratis, pero sí muy barato. Abtenerse gente con asco tipo Liliana, juasss.    
       
¡Alegría, hoy comemos casquería!
Tanta gente no puede equivocarse
Vamos a ver Paco, mejor título no has podido escoger. Realmente se huele de lejos y para quienes disfrutan de este tradicional plato, supongo que debe estar muy bueno (si el olor es proporcional al sabor). Para quienes no, al lado hay un sitio donde venden unos jugos naturales buenísimos. Como el lugar está en la esquina de una plaza de mercado, se encuentran jugos de una variedad muy grande de frutas.
  
Les dejo un vídeo para que conozcan a la fundadora de este lugar, que lleva 53 años en el negocio. ¡Por algo será! http://www.youtube.com/watch?v=IBSJjGWk5Lo&feature=related
 
Doña Segunda
Dirección: Calle 73 39-15 Teléfonos (57-1) 2319680 - 6311423
Horarios: Lunes a domingo 7:00 a.m. - 4:00 p.m

domingo, 12 de diciembre de 2010

¡Y se hizo el milagro!

Me gusta cuando encuentro un lugar con un ambiente sencillo, descomplicado y colorido;  además de ofrecer buena comida. Y me gusta más cuando se trata de un alimento tradicional con una visión creativa o nuevos ingredientes. Y eso fue lo que encontré en esta arepería.
 
Frutas y colores
Con dos opciones de presentación (la rellena y la de tela) y más de 10 alternativas de ingredientes (dos para vegetarianos), este lugar tiene una carta muy completa. Probé los dos tipos de arepa y no podría decir cuál es mi favorita, cada una tiene su encanto. La primera tiene entre 200-240 gramos y tiene un orificio para el relleno y la segunda entre 100-140 gramos y parece un taco mexicano.
  
Opté por una arepa de tela, “la reina pepiada” (pechuga de pollo, con salsa de aguacate y cilantro), y aunque he escuchado que tenemos exceso en el uso del cilantro en las recetas colombianas, en este caso, la mezcla de estos tres ingredientes está muy bien. El cilantro de alguna manera acentúa el sabor del aguacate. Luego Paco les hablará de la arepa rellena. De entrada, recomiendo los platanitos maduros con salsa de miel, limón y queso campesino, una presentación novedosa para un ingrediente muy común de la comida colombiana.

"La reina pepiada"
Hay varias opciones de bebidas: agua de panela, cerveza, aguardiente y ron. Y lo mejor: ¡jugos de fruta fresca! Probé el jugo de chalupa, una fruta que no conocía, y aunque no se ve muy bonita, sabe muy bien. Esta fruta es la unión entre el maracuyà y la granadilla. El resultado es un sabor suave, no tan ácido como el maracuyá, gracias al sabor de la granadilla. Muy rico.

Otra fruta nueva: la chalupa
Y para terminar, el postre: obleas. Para quienes no las han probado, las obleas son dos galletas (dos hostias grandes) con algún dulce por la mitad. Lo más común es que tengan arequipe, dulce de mora, leche condensada o crema de leche. Y acá nos encontramos con una pequeña innovación: obleas de arequipe con milo. Así sea poco, ¡el sabor del chocolate siempre cae bien!
  
¡Hostia, qué buen postre!
Según dice una leyenda, un virrey con una enfermedad incurable, encontró la solución probando este alimento indígena, la arepa, y “como por arte de magia toda enfermedad había desaparecido de su cuerpo” y desde entonces la arepa es... ¡La Milagrosa!

Para decir la verdad, como siempre hago, jeje, no recuerdo demasiado de este local, lo cual, de primeras, no habla muy bien, tampoco muy mal, de él. Sí es difícil olvidar su colorido, el cual debe ser dañino para los ojos. Al respecto, no entiendo que a Lili le encanten este tipo de lugares y luego, en cambio, odie el estilo de Agatha Ruiz de la Parada. Ironías de la vida, jajaja.
 
Haciendo un pequeño esfuerzo memorístico, puedo decir que comí una arepa rellena, pero no me acuerdo de qué. Estaba buena, pero también las he probado ricas, y más baratas, en puestos callejeros sin tanto colorido, ni aspiración estética. Lo mismo puedo decir de las hostias (las comestibles). 
 
En resumen, me parece una opción aceptable para un día soleado o una madrugada post-alcoholización (ahí sí ganaría puntos, juasss).
  
LA MILAGROSA
Dirección: Calle 85 No. 12-82. Teléfono (57) (1) 6180450 Bogotá - Colombia
Horario: Lunes - miércoles: 12 m -10:00pm  Jueves - sábado: 12 m-4:00pm Domingos: 12m-5pm
Precios: Arepa rellena $6,400 Arepa de tela $4,900 Obleas $2,900-$3,500 Jugos $3,500-3,900

lunes, 22 de noviembre de 2010

La verdadera Puerta Falsa (no apta para diabéticos)

Más años que Matusalén
Chocolate... y todo lo demás
Llèpols!!! (¡¡¡Golosos!!! en valenciano)
No, no voy a comentar una película de suspenso o terror, aunque el título de la entrada pueda dar lugar a esta interpretación. De hecho, La Puerta Falsa es un local que aparece en la mayor parte de las guías sobre Colombia. Pero no por ello vayáis a pensar que está lleno de "guiris" (1) haciéndose fotos. Nada más lejos de la realidad. Al menos menos las veces que he estado por allí, el público era mayoritariamente colombiano.

¿Y qué debéis pedir si visitáis este antiquísimo local? Pues un chocolatito es lo suyo. Pero, ¡¡¡atención españoles (ruido de sirenas)!!!, no esperéis un chocolate espeso como el nuestro, sino uno más bien líquido al estilo "Cola cao" (a ver si pagan algo de publicidad, jaja). Además os lo sirven con un pedacito de queso, una almojábana (lo redondo de la foto) y pan con mantequilla. Las instrucciones correctas de uso dicen que todo eso hay que remojarlo en el chocolate.

Las alternativas son: cambiar el chocolate por aguapanela (evidentemente, agua con panela, edulcorante natural muy consumido en Colombia procedente de la caña de azúcar. ¿Está bien explicado profesora Liliana?) u optar por algo más contundente como un tamal (parecido a un potaje espeso, aunque merece otra entrada). Y si sois golosos, y no diabéticos, no dejéis de probar alguno de sus dulces típicos con el arequipe y el bocadillo o dulce de guayaba como ingredientes que todo lo rellenan.  

Para un humilde servidor La Puerta Falsa es ideal para el desayuno o para tomar "onces" (la merienda española que aún no sé por qué aquí se dice así). Y no aceptéis imitaciones, sólo hay una verdadera y auténtica Puerta Falsa. Y ahora, va Lili, a la que sé que no le hace mucha gracia este sitio. ¿Será por la excesiva presencia de harinas? Así pues, cualquier cosa que escriba al respecto y no vaya en esta línea será, seguramente, mentira.

El escaparate
¡¡¡Azúúúcar!!!, que diría Celia Cruz
Si has explicado bien lo de la panela, Paco. En realidad la aguapanela es una bebida muy tradicional que hace parte de la alimentación diaria de la mayoría de los colombianos y dependiendo del clima se toma fría o caliente. Se le conoce por sus propiedades nutricionales y también para tratar resfriados, pero en este caso agregándole un poco de limón.

Con respecto a La Puerta Falsa, creo que el encanto de este lugar, que no tiene más de 25 metros cuadrados, está en saber que por allí han pasado todo tipo de personajes de la vida de la ciudad a lo largo de los 194 años desde su fundación. En nuestra visita, el mesero me ofrece las marquesas (una porción de dulce de guanábana o de arequipe cubierta de azúcar) y me cuenta que eran los dulces favoritos de Manuelita Sáenz, una líder revolucionaria de la independencia de América del sur y novia del libertador Simón Bolívar.
 
Para mí, la mayoría de los dulces de la Puerta Falsa son empalagosos, también opino que en otros sitios hay mejores almojábanas; así que lo mejor del lugar es el tamal (2). Creo que son realmente buenos, la masa tiene la consistencia y el sabor perfectos. Y acá viene una advertencia para los turistas, el tamal viene envuelto en hojas de plátano verde y tengan cuidado, porque he visto a algunos intentando comerse la envoltura.
     
Para terminar, les cuento que a mí también me causa curiosidad saber por qué le decimos "onces" en Bogotá a lo que comemos por fuera de las tres comidas del día. Encontré que los señores que querían escaparse de las misas y se iban a tomar aguardiente (3), decidieron hacer una clave con esta palabra (que tiene once letras) y para quedar bien decían que se iban a “tomar onces”.
 
(1) Guiris: Nombre que se usa en España para referirse a los turistas.
(2) Tamal: Este es un alimento de harina de maíz que cuenta además con masa de arroz, pollo, arvejas, zanahoria y tocino. Las preparaciones varían de acuerdo con la región.
(3) Aguardiente: bebida alcohólica destilada. 
 
LA PUERTA FALSA
Dirección: Calle 11 6-50 Barrio La Candelaria  Teléfono: (57) (1) 2865091 Bogotá- Colombia
Horario: Lunes a sábado 7:00am-10:00pm Domingo 8:00am-8:00pm
Precios: Chocolate ($5.000) (USD 2,7) Aguapanela ($4,500) (USD 2,4) Tamal ($5,000) (USD 2,7)

jueves, 18 de noviembre de 2010

Cucayito para los costeños, pega para los cachacos

¿A quién no le gusta raspar la olla del arroz para comerse la pega? Bueno, camino al restaurante Doña Nieves, nos encontramos con un lugar que sirve la “pega del arroz” como plato principal.

El Caribe en la fachada
Inicialmente me llamó la atención su fachada llena de colores y una vez entramos al local nos encontramos con un menú compuesto por  “antojitos del Caribe”, como bien dice su anuncio: cucayitos, arepa de huevo, carimañola y bollos. Y aquí vamos por partes porque me imagino que muchos de ustedes no saben de qué estoy hablando: el cucayito, diminutivo de cucayo, es el nombre que le dan en el caribe colombiano al arroz que se queda pegado en la olla en la que se cocinó, las carimañolas son empanadas de yuca rellenas de carne, pollo o queso y los bollos (vaya nombre!) son envueltos a base de harina de maíz.
   
Cucayito para los costeños, pega para los cachacos
Hay cucayitos especiales para cada día, arroz con fideo (lunes y jueves), arroz blanco (martes), arroz con coco (miércoles y sábados) arroz de fríjol (viernes y domingo). Probamos el de arroz con coco con carne desmechada y queso rayado, y lo acompañamos de una porción de patacones y un jugo de corozo, para mi el gran descubrimiento del día, el fruto de una palma que tiene un sabor similar al de la fresa pero más suave. Una excelente opción para cualquier comida del día.

El descubrimiento
El local tiene un diseño muy agradable, moderno y colorido, un punto adicional para mí, en este sitio donde se puede conocer y probar la comida del Caribe colombiano y gracias al descubrimiento de Paco también nos encontramos con algo interesante en el baño…

Diccionario costeño
Lo primero que quiero decir es que me siento Cristóbal Colón entre tanto descubrimiento, jajaja. Por cierto, el diccionario costeño de arriba es lo que uno puede leer en el baño mientras micciona. Dicho lo cual, voy ya al tema en cuestión.
 
La verdad es que no me sorprende tanto una comida como el cucayito (me gusta el nombre, jiji), ya que, cuando se come una paella de las de verdad, suele haber lucha por comerse el "socarrat", que es el arroz que queda quemado y pegado a la base de la misma. De todos modos, tiene su "arte" quemar adrede un plato, ¿o no?. 

No quiero despedir la conexión sin destacar los patacones de este sitio. Tienen un ligero sabor a ajo buenísimo que hace que no se hagan tan empalagosos como los de otros lugares y, de paso, sirven para alejar vampiros, juasss. Además, en este sitio no hace falta que echéis mano de la tarjeta de crédito, ya que es bastante económico. Ni que decir tiene que la elección del lugar por parte de Liliana vino motivada en gran parte, o en su totalidad, por "la gráfica" (como ella dice) del local. Pero cuidado Lili, no es oro todo lo que reluce... aunque no sea el caso. 

(1) Cachacos: en la costa Caribe de Colombia, el término se ha utilizado para referirse a todas aquellas personas del interior de país, provenientes de ciudades no costeras.

CUCAYITO
Dirección: Carrera 4A 66-19 Teléfono: (57) (1)  5401667 Bogotá - Colombia
Horarios: Abierto de domingo a domingo Lunes-viernes 10am-9pm Sábado 9am-9am Domingo 10am-6pm
Domicilios desde la Calle 53 hasta la Calle 82, desde la Avenida Circunvalar hasta la carrera 11
Precios: Cucayito ($5,500 y $6,500) (USD 3,5) Acompañamientos ($1,200-$2,500) (USD 1) Patacón con queso ($3.000) (USD 1,6) 

viernes, 12 de noviembre de 2010

Gallina que vuela, a la cazuela

¿Tenéis suficiente con medio piquete(1)?
El lugar de los hechos
Toca hablar de carne, y como reza el título de la entrada, de gallinas. No de cobardes, sino de gallinas de las que se comen cocinadas como debe ser: a leña. Y sabemos que se cocina así porque coincidimos (si es que creéis en las coincidencias. Yo no) o el destino nos llevó a estar en Doña Nieves en el preciso momento de la descarga de la citada leña.

Pero dejando a un lado este tema, he de comentar que ¡vaya tela con la gallina! Desde los cocidos de mi abuela (que en paz descanse la señora Encarna) no recordaba un sabor así. Incluso el de la camiseta (la piel) me recuerda a esas gallinas de verdad, y no de plástico como la mayoría de las actuales. Y además, ¡es que te la sirven con sus respectivas yemas! Sí, esos "casihuevos", es decir las yemas antes de hacerse mayores, jaja. Todo ello acompañado de yuca, patatas y plátano con "hogao". "Muchas harinas", dirá Liliana. Por cierto, Lili, explica tú lo que es el "hogao".

De todos modos, antes de eso, os diré que las raciones son muuuy generosas y es que parece que a estas gallinas las alimentan bien. Así que no os paséis pidiendo. En este caso es cierto aquello de: donde comen tres comen cuatro... y cinco, y seis... No os perdáis el sancocho (una especie de sopa), ni el caldito que precede a vuestra petición. Además, como no sólo de gallina vive el hombre, también tenéis otras opciones: huesos de marrano y carnes varias. Amén. Y ahora sí, os dejo con la nutricionista de este blog para que nos hable de los carbohidratos y esas cosas, juasss.

Caldito para el estomaguito
¡Viva las yemas!
He de decirte que aunque no soy una gran entusiasta de los platos donde solo hay carne y "harinas", porque me hace falta algo verde, esta gallina se distingue porque, además de tener muy buen sabor, tiene una carne muy suave y esto sorprende cuando muchos tenemos la idea de que la carne de la gallina es dura. Sobre el mencionado "hogao", para nuestros amigos de otras latitudes, es una salsa de cebolla y tomate picados y cocinados en aceite, que se utiliza en muchos platos de la gastronomía colombiana (frijoles, arepas, patacones, etc.).

Tienen la opción de pedir 1 o 1/2 gallina, 1 o 1/2 piquete, entre otras cosas, en este lugar que cumplió más de 60 años en Bogotá y que, seguramente, cumplirá muchos más, pues ya es atendido por su tercera generación conservando la manera tradicional de preparar y servir la comida.

(1) Piquete: comida popular, generalmente compuesta por fritanga; que se consume en un restaurante rústico o campestre.
En Doña Nieves es un plato de gallina, yuca, papa, plátano y arepa boyacense.

DOÑA NIEVES
Dirección: Cl 65 3B-48 Teléfono: (57) (1) 2481162
Horario: Miércoles a Domingo 11:00am-6:00pm (Abren todos los festivos)
Precios: Gallina ($44.000)(USD24)  ½ gallina  ($22.000) (USD12) Piquete ($58.000) (USD32) ½ piquete ($29.000) (USD16)

viernes, 29 de octubre de 2010

Hablemos de orgasmos... gastronómicos

Ceviche peruano, ¡pero en Colombia!
Arroz con camarones. Secaos las babas
¿Qué mejor manera de comenzar un blog culinario que hablando de, por ahora, mi restaurante favorito en Bogotá? Sí, un lugar en el cual, como reza el título de la entrada, los orgasmos gastronómicos son posibles. Por cierto, que el descubrimiento de Ceviche Fusión (así se llama el local) fue por casualidad... o no, ya que pienso que las casualidades no existen. De todos modos, lo que sí es cierto es que Liliana no lo conocía. ¡Mira que tener que venir de España para enseñarle lo bueno que tiene aquí!

Pero os hablaré ya de la comida de este restaurante. Como su propio nombre indica, no faltan los ceviches, ese plato desconocido en España y tradicional en Perú, Ecuador o Colombia con, normalmente, el pescado crudo en limón como base. ¡Y qué variedad tienen en Ceviche Fusión! Pero, a parte de esto, lo que me llamó a atención son sus platos de arroz. ¡Nunca pensé que un valenciano podría encontrar arroces tan ricos fuera de su patria! ¿Y los patacones (plátano verde frito y chafado para los que son de fuera y no los conocen)? ¿Y los jugos?... Yo voy a secarme las babas y os dejo que lo descubráis todo por vosotros mismos.

Para acabar os diré que podéis comer mientras veis como cocinan. Por cierto, ¿habéis degustado alguna vez un ceviche cocinado por un ex jugador de fútbol?, ¿os ha servido los platos un aspirante a luchador? Pues, además, todo esto es posible en Ceviche Fusión. Y como lo breve, si es breve, dos veces bueno, os dejo ya con Liliana. ¡A ver lo que cuenta! Temblando estoy, juajuasss.   
Con las manos en la masa
Acá sí vamos a estar de acuerdo, la comida en este lugar es ¡DELICIOSA! Además de encontrar una carta muy completa que incluye arroces (6 opciones), langostinos, ceviches (mas de 10 alternativas), cazuelas, pescados y ensaladas; lo que me gusta de Ceviche Fusión es el ambiente: la sencillez del restaurante, las personas que trabajan allí que, en realidad, demuestran que disfrutan lo que hacen, la cocina abierta donde se pueden ver los ingredientes que usan para las preparaciones y todo el concepto gráfico del sitio que fue creado por su propietaria y chef, que además es diseñadora gráfica... ¡Ah! y para los que piden demasiado (1), ¡acá si hay limonada de mango y vale la pena probarla!
    
(1) En Colombia hay un dicho: ¿No quiere una limonadita de mango? Es una expresión irónica que se dice a las personas que piden mucho.  
    
CEVICHE FUSIÓN
Dirección: Calle 122 No. 15-28  Una cuadra abajo de Unicentro Teléfono: (57) (1) 5219538 Bogotá- Colombia
Horario: Lunes a sábado de 12:00 m. a 10:00 p.m. Domingos de 12:00 m. a 6:00 p.m
Precios promedio: Arroces ($18.000-$29.000) (USD 10-15) Cazuelas ($17.000-28.000) (USD 9-15) Ceviches (15.000-28.000) (USD 8-15)